Importantes hallazgos  durante salidas de prospección
El primero de ellos, fue localizado durante estas prospecciones por Salvador Palomo, técnico del MAU (Museo Municipal Argentino Urquiza), en un cañadón cercano a Rincón de los Sauce, Neuquén. En un principio Salvador no sabía de que se trataba, asi que cuando se llegó nevamente hasta el lugar luego del almuerzo, nos dimos cuenta que lo que él había hallado entre otros restos, eran los huesos craneanos de un dinosaurio saurópodo titanosaurio. Después de unos meses, desde su preparación en el laboratorio del MAU y llevando adelane el estudio parcial de los restos, ya que en el campo todavía quedan materiales por extraer, comenzamos a darnos cuenta que se trata de un basicraneo de grandes dimensiones. Teniendo en cuenta que los saurópodos gigantes como Argentinosaurus, Futalongkosaurus o incluso Puertasaurus no han preservado elementos del cráneo, podríamos estar en condiciones de afirmar que estos materiales corresponden al primer registro de un cráneo de un titanosaurio gigante. Aun así, todavía será necesario realizar trabajos de campo para evaluar el resto de los huesos que quedaron sin extraer y así poder tener una mayor certeza del tamaño de este enorme ejemplar.
Otro de los hallazgos fue realizado en el Yacimieno Narambuena por el Geólogo Alberto Garrido, actual Director del Museo Juan Olsacher de Zapala, quién nos acompañó al campo para realizar el estudio geológico de los sitios que teníamos la intención de chequear. Cuando estabamos retornando a la camioneta, Alberto se acercó trayendo consigo algo en sus manos. Eran unas pequeñas concreciones de arenisca las que contenìan unos pequeños huesos de un animal del que sabemos hasta el mometo, aún falta material por preparar, esta integrado por vértebras articuladas, huesos de las extremidades y otros que aún estan sin identificar. Según estimaciones preliminares, este pequeño vertebrado del cual hasta ahora no podemos confirmar muy bien su asignación, no superaría los 40 cm de largo. Otro hallazgo en la misma zona, fue realizado sobre el borde de un cañadón aluvional. Allí asomaban producto de la erosión, pequeños huesos muy bien preservados dispersos en un radio de 5 m. Los huesos fueron recuperados y corresponden a vértebras de la cola y huesos de las extremidades de un dinosaurio saurópodo titanosaurio juvenil, el cual estimamos, de acuerdo con el tamaño de las piezas, rondaría los 3 m de longitud. Aún falta evaluar el sitio para estar seguros de que no hay más huesos enterrados allí.