MESA REDONDA DE PATRIMONIO EN LAS XXV JORNADAS ARGENTINAS DE PALEONTOLOGÍA DE VERTEBRADOS

San Luis, Argentina

Coordinadores: Andrea Arcucci y José Luis Prado

Las cuestiones relativas al patrimonio han tomado una dinámica particular dentro del campo disciplinar de la Paleontología, que se ha ido plasmando en una multiplicidad de criterios sobre su selección y valoración. En la última década, el concepto de patrimonio paleontológico ha sido profundamente debatido. En general la noción de patrimonio paleontológico implica el reconocimiento de cuatro aspectos fundamentales. Un primer aspecto a tener en cuenta es que la Paleontología es inseparable de la Geología y por consiguiente los yacimientos paleontológicos son indisociables de los cuerpos geológicos y del entorno geológico-paisajístico en los que se encuentran. Un segundo aspecto a considerar es la pertenencia de los bienes paleontológicos a una u otra de las categorías de patrimonio existentes: cultural o natural. Si atendemos al origen y naturaleza de los objetos paleontológicos -fósiles y yacimientos- su protección debería enmarcarse dentro del patrimonio natural, ya que se trata de objetos naturales no creados por la actividad del hombre. Sin embargo, se debe considerar que es constitutivo de estos objetos, y de la propia ciencia que los estudia, su dimensión histórica y su pertenencia a un período determinado de la historia de la Tierra. La consideración de un bien como integrante del patrimonio cultural no solo procede del reconocimiento expreso de un valor determinado por parte de la ciencia, sino por la constatación de un interés público sobre un determinado valor que generalmente es el cultural, lo que obliga al Estado a intervenir para garantizar el usufructo y pervivencia de dicho valor. El tercer aspecto a considerar es la doble naturaleza mueble e inmueble que tienen los bienes paleontológicos. Tal como lo marca la ley vigente, la definición de patrimonio paleontológico debe precisar esta doble naturaleza, ya que de ello depende el establecimiento de las medidas de protección. En consecuencia, el patrimonio paleontológico abarca por un lado el conjunto de yacimientos conocidos y estudiados por la comunidad paleontológica (patrimonio inmueble) y por otro, el conjunto de colecciones que conforman el material utilizado en investigación (patrimonio mueble). Ambos tipos de patrimonio, aunque complementarios e interdependientes, tienen distintas características y requerimientos y pueden ser definidos y analizados de modo diferente. Mientras que el hallazgo, explotación, clasificación y estudio del patrimonio corresponde a los paleontólogos, su gestión, definición legal, difusión social y utilización didáctica corresponde a las entidades sociales y política, es decir al Estado. Por último, un cuarto aspecto a considerar son los riesgos a los que se expone el patrimonio paleontológico. Estos riesgos son múltiples, derivados de sus propias características intrínsecas (ubicación, accesibilidad, riqueza de los yacimientos y posibilidades de destrucción y erosión), así como de su interés como bien social, económico y comercial.
En este marco, el objetivo de la mesa redonda fue el de propiciar un ámbito fecundo de discusión sobre enfoques teóricos y prácticos acerca del patrimonio paleontológico. De este modo, se espera generar un espacio de intercambio tan amplio y diverso como la misma noción de patrimonio que constituye el centro del debate.
Fuente: Asociación Paleontológica Argentina