El legado de Darwin


El evocar la imagen de Charles Darwin nos remite casi sin pensarlo a su gran obra, “El origen de las especies”. Tras su publicación en 1859, se logró una explicación de la diversidad que se observa en la naturaleza, debido una serie de modificaciones evolutivas acumuladas a lo largo de sucesivas generaciones. La evolución ha sido aceptada como un hecho por la comunidad científica, pero su teoría de la evolución mediante la selección natural fue tenida en cuenta recién en1930. La teoría de Darwin, además de los aportes realizados por Alfred Russel Wallace y las Leyes de Mendel, sumados a los avances genéticos que se sucedieron posteriormente, han constituido la base de una Síntesis Evolutiva Moderna o Teoría Sintética de la Evolución. Esta teoría que pese su aceptación general, también posee sus críticas, se ha enriquecido desde su gestación en los años 1940, a partir de otras disciplinas relacionadas, como la biología molecular, la genética del desarrollo o la paleontología. Aún así, el trabajo realizado por Darwin en sus viajes a bordo del Beagle, continúan siendo la piedra angular de la biología moderna, ya que representa una explicación lógica plausible sobre la diversidad de la vida. “…Este asombroso parentesco entre los animales vivos y muertos de un mismo continente arrojará, estoy seguro, más luz sobre la aparición de los seres orgánicos en nuestro planeta y sobre su desaparición que cualquier otra serie de hechos…" (C. Darwin).
La Teoría Sintética, es actualmente, el modelo explicativo más explorado y robusto que se dispone para comprender los fenómenos evolutivos. Sin embargo, algunos científicos, debido a desacuerdos y nuevas ideas, sostienen la necesidad de realizar una reforma o ampliación, vislumbrando la formulación de una nueva teoría de la evolución. La obra de Darwin, ha sido sin dudas, un profundo cambió en la visión antropocéntrica que se tenía del ser humano en torno a la evolución, situándonos al mismo nivel que el resto de los seres vivos, que viven sobre el planeta, o aquellos que alguna vez lo hicieran.
“…Acabo de finalizar el esquema de mi teoría de las especies. Si, como creo, mi teoría en el futuro fuera leída, aunque sólo fuese por un crítico competente, supondrá un avance considerable en la ciencia…” (Carta de Darwin a su mujer, 5/07/1.844)